viernes, 24 de septiembre de 2010

Summer Love... (final original)

Después de que Sabi, Camila y Pau conocieron la verdad decidieron seguir con ellos (no cuento a Isabel porque ella ya lo había decidido, aishh, qué pesada). Todos estuvieron de acuerdo en viajar a Corea para hablar con sus padres y explicarles la situación. Todos entendieron y aceptaron el romance de sus hijos (yeeeh), bueno, casi todos (ohhhhh....). El padre de Matías no lo aceptaba, no quería que Sabi se quede con su hijo, hasta le ofreció dinero para que se vaya lejos (todos los que tienen plata hacen eso, aishh), pero cuando ella no aceptó decidió cantajearlo a él. Le dijo que si no se casaba con la que él había dispuesto, le haría daño a Sabi y a su familia (su papá era un mafioso, de esos que contratan gente para deshacerse de los demás y que solucionan todo con plata). Matías se asustó, pues su padre nunca amenazaba en vano y decidió aceptar su propuesta.

Cuando habló con Sabi le dijo que no la quería y que todo había sido un juego, pero que ya era hora de que se aleje de él, ella no lo creía, pero cuando Matías le ofreció dinero se sintió indignada, decepcionada, se enfadó demasiado y entonces lo golpeó, después de decirle unas cuantas cosas se fue llorando, estaba muy dolida, todo había sido un engaño...
No regresó a Perú pues no quería que su familia la vea así, no quería aceptar su lástima, así que deicdió quedarse en el país, totalmente sola.

Después de más de un mes desde el incidente, el grupo de los chicos ofreció un concierto que se transmitiría en todo el país. A Sabi le llegó un sobre con una entrada y una carta de Isabel, en ella le contaban toda la verdad, la razón por la que Matías le había dicho todas esas cosas. Entonces no dudó ni un segundo, dejó todo y empezó a correr (pobre, va a correr todo el camino... otra consecuencia de ser misia). Cuando estaba a medio camino vio en una TV que el concierto ya estaba acabando, era el concierto de despedida, entonces vio en la pantalla a Matías:

Matías: -La última canción me gustaría dedicarla a una persona muy especial, Sabi, eres la única mujer a la que amé y seguiré haciendolo siempre... lo siento... adiós...


Al escuchar estas palabras, Sabi llegó a su límite, las lágrimas corrían por todo su rostro, lloró hasta ya no poder más. Se preguntó por qué las cosas tenían que acabar así, miles de preguntas rondaban su cabeza, pero ya nada podría hacer... solo llorar...

FIN


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