viernes, 10 de septiembre de 2010

Summer Love... (segunda parte)

Al día siguiente todos debían reunirse en el gran salón (ya parece Harry Potter XD) para ser presentados. Todos habían llegado muy temprano y ya estaban ubicados, a excepción de cinco coreanos (que son bien vagos por cierto) que se habían quedado dormidos por estar conversando hasta tarde (son peor que mujeres -sin ofender claro-):
Adrián: -Apúrense, ya estamos muy tarde. 
Leonardo: -Yo ya estoy listo, que se apure Esteban que se está demorando demasiado.
Esteban: -*pensamiento: es mi oportunidad para vengarme* La culpa la tiene Matías, él no me dejó dormir en toooda la noche.
Matías: -*pensamiento: ya sé lo que intentas así que ya fuiste* Quien no me dejó dormir fuiste tú, más bien (pegándose mucho a Esteban)... cuándo lo repetimos...
Todos: -Quéeee!!!, Esteban, no conocíamos esa faceta tuya... saooo
Esteban: -Oye, no te pases, era una broma. Nunca más juego así contigo Jum!
Matías: -Eso te pasa por pasarte de vivo.
Todos: -Jajaja...

Después de mucho rato llegaron al salón y abrieron las puertas, todos voltearon a ver a los tardones... bueno, casi todos, pues unas chicas despistadas y muy sobradas ni cuenta se dieron (comprendan chicos, estaban taaaan concentradas presentándose con los jóvenes =D).

Cuando hubo acabado esa reunión, todos fueron a sus respectivas áreas de trabajo, menos Sabi, que tenía que estar dando vueltas por toodo el centro para sacar buenas tomas. Entonces decidió subir a la azotea (y dale con la azotea), pues desde ahí se veía el centro en su totalidad (ah ya) y así podría grabar a todos en conjunto. De pronto vio que un auto negro se estacionaba y que de él descendía una mujer alta, delgada y de cabellos claros.

Tan pronto como hubo bajado, el director y los coordinadores se acercaron a ella y la recibieron muy alegremente. Todo iba bien hasta que ella (que es más despistada que alguien que yo conozco) se tropezó con una pequeña roca y casi se cae (para ser sinceros casi se va de cara contra el piso) de no ser por Adrián que reaccionó al instante y la sujetó por la cintura. Ambos quedaron viéndose a los ojos, él la coía por la cintura y ella le sujetaba los brazos. Parecía que se quedarían así, pero pronto se dieron cuenta de que cierta presencia extraña los observaba (qué presencia extraña ni nada, era Sabi y su camarita)

Cuando dejó de grabarlos se dio cuenta de que cierta persona la observaba, así que decidió grabarlo disimuladamente (creo que alguien debería explicarle el significado de disimular, pues fue súper evidente). De repente vio que el cara de gatito (que en realidad se llama Matías) se giró, miró hacia su lugar, le guiñó un ojo y desapareció. En ese momento Sabi se puso súper colorada (peor que gelatina royalito sabor a fresa), pero afortunadamente nadie más la había visto.

Cuando bajó de la azotea...

(continuará...)

2 comentarios:

  1. Todo iba bien hasta que ella (que es más despistada que alguien que yo conozco)

    esto fue una indirecta ??
    Me haces reír con tu historia ^^

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  2. jajaja, sí, creo que debí decir el nombre, jajaja, gracias por tu comentario y espero que me sigas leyendo =)

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