lunes, 11 de abril de 2011

D. B. F.

Querido mejor amigo, hace poco volví a verte, estás igual que cuando te fuiste, solo que un poco más alto (o será que yo me he encogido). Primero me hablaste sin verme, extrañaba que me llames como acostumbras. Luego pude verme al fin, sentí deseos de abrazarte y no soltarte, pero no pude: aún me queda ese sentimiento de culpa, aún siento que lo que hubo entre nosotros cambió, creo que se perdió.

Espero que volvamos a vernos pronto, espero que podamos hablar, que podamos ser como antes. Te extraño querido mejor amigo, ojalá vuelvas a quererme como solías hacerlo. Por cierto, hice algo bueno este verano (como me recomendaste): empecé a estudiar inglés, aún no soy una experta, pero espero serlo algún día.

Bueno, querido mejor amigo, debo irme, seguiré escribiéndote, y si no lo hago no pienses que me olvidé de ti, eso nunca podría hacerlo. Cuídate mucho, te quiero...

Pd: I'm very happy, because I see you again. See you...

Fiesta electoral???

Hace más de una semana que escucho por la TV que las elecciones del domingo pasado deben tomarse como una fiesta electoral, que debemos ir a votar con gusto, que debemos haces respetar nuestro derecho al voto y, lo más importante, cumplir con nuestra labor de ciudadanos. Pero, cómo logramos votar con "gusto" si nuestros locales de votación están al otro lado del mundo o si cada vez que queremos subir a un carro vemos que está tan lleno que la gente casi va trepada en el techo.

Conversando con mi hermana me puse a pensar en que este problema no se daría si la selección de zonas de votación fuera de acuerdo a las zonas de residencia. Por ejemplo, hay mucha gente que vive en Huáscar y tienen que dar un viaje interprovincial hacia Montenegro para ejercer su voto; sin embargo, en Huáscar hay dos o tres colegios que son sedes.

Pero por qué esta mala distribución??? Acaso no se dan cuenta de que se evitarían tantos problemas de tránsito con tan solo modificar los centros de votación? Incluso se lograría un cambio de actitud en la población: a quién le gusta esperar una hora un carro (que esté medio vacío), a quién le gusta ir colgado en la puerta del bus, a quién le gusta pagar sus 30 soles para ir en taxi a un lugar que se encuentra a menos de media hora?

Sinceramente a mí no me gusta, y no creo que haya alguien que diga lo contrario.

Se acerca la segunda vuelta, cómo podemos vivir realmente esta "fiesta" electoral?...