sábado, 3 de septiembre de 2011

En construcción

Una carátula negra, casi ploma realmente, aquel cuaderno que guardó tantos momentos de mi vida ahora es solo un objeto más. El amigo más fiel que tuve, el único incapaz de abandonarme, ahora no es más que un montón de hojas unidas por una vieja cuerda. El polvo lo cubre por completo, al igual que a mis memorias.

Hace ya más de tres años que no me tomo en serio esto de escribir. He navegado por una infinidad de lugares, he conocido a miles de personas, he hecho demasiadas cosas, pero deje atrás lo que más me importaba... la escritura. Un libro inconcluso y una idea suelta son lo único que que quedan de aquella niña que fui, ya no existe más la criatura soñadora que plasmaba en hojas de cuaderno lo que pensaba e imaginaba, todos los personajes de mis historias se han ido con ella.

Me acuerdo de aquel cuaderno y no puedo evitar sentir nostalgia, parte de mi vida está con él. Pero estoy decidida. Me he tardado, pero al fin estoy convencida de que quiero que así sea. Es casi medianoche, buen tiempo para cambiar, necesito regresar, realizar esos proyectos, revivir a mis inventos, darles forma.

El no volver a escribir fue mi decisión, errada, pero mía al fin y al cabo; ahora decido volver a empezar, necesito reestructurarme, mi mente, mis ideas, mis sentimientos... mi vida.

No busco ser escritora... solo soy alguien a quien le gusta escribir. Y mientras tenga un motivo para escribir... seguiré escribiendo... seguiré existiendo.


Pd: Tú formas parte de esos motivos. Y mientras sigas existiendo, seguiré creando para ti. Gracias por leerme.

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